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EL SABAT Y EL AQUELARRE

 

Brujería y Satanismo

 

        Ya hemos hablado de las reuniones de brujos y brujas, celebrando sus rituales de magia negra, (SABAT y AQUELARRES) pero ahora lo haremos con mayor profundidad y le daremos una visión, mas concreta y exacta del como y porque de esas reuniones de brujos que tenía un vinculo común en las personas del diablo.

        Las reuniones diabólicas, según las tradiciones populares y los tratados de magia y brujería del SABAT llamado AQUELARRE en ESPAÑA, era la reunión de los brujos o brujas que, bajo la presidencia del demonio tenia por objeto entregarse a las orgías y excesos mas satánicos y espantosos, estos conciliábulos acostumbraban a celebrarse de noche en lugares apartados o en descampados, y era una mezcla de adoración al diablo y desenfreno erótico.

        Originalmente, el nombre de SABAT que significa (sábado, o 7º día) y con la que los judíos designaban el último día de la semana, el día del descanso, es la jornada festiva con la que los judíos honran a JEHOVÁ.

        Esta característica demuestra que la magia negra y la demonología cogían la base y la esencia del sábado para hacer una copia inversa de la religión judía en un principio, y posteriormente de la cristiana,  hacen una parodia de estas, con sus mismos ritos y costumbres en el plano opuesto por completo, sustituyendo al bien por el mal, a la ortodoxia por la aberración y a DIOS por el diablo.

        No obstante existen eruditos que afirman que el nombre del SABAT diabólico, procede de la SABACIAS o fiestas en honor de BACO, SABAT (Dionisios), conocido también por SABACIOS o SABACIAS, esta denominación se deriva del verbo griego (SABARA), la palabra SABOE indicaba los aullidos en que prorrumpían los vacantes en la fiesta de SABACIA, así mismo gritaban EBOE, que los romanos tradujeron por SABOE, al imitar a las bacanales del culto griego SABOE.

        Se utilizaba también para denominar a los iniciados y a las mujeres prostitutas de dichos cultos y luego a los lugares campestres en donde tenían lugar tales orgías, sea cuál fuere el origen del SABAT diabólico, lo cierto es que este llegó a convertirse en el polo opuesto del sábado judío y del domingo cristiano, sin embargo, aunque la reunión satánica de la edad media recibía el nombre de SABAT, se celebraban también en otros días de la semana, principalmente los miércoles y los viernes.

        Estas reuniones eran de dos clases: 

        1.- Unas generales que se celebraban cuatro veces al año contra las cuatro grandes fiestas de la liturgia cristiana, estas son las que se llamaban propiamente SABAT o gran SABAT.

        2.- Otras semanales, que eran particulares de cada lugar y que se llevaban a termino una o dos veces por semana,  y se llamaban BATS o pequeño SABAT.

        Antes de pasar al estudio del SABAT o AQUELARRE haremos una descripción histórica de las fiestas que en la antigüedad se celebraban en honor de Dionisio o BACO que permitirán comprender el origen y desarrollo del AQUELARRE satánico de la edad media y del renacimiento.

        Las bacanales diabólicas, el culto a Dionisio, dios de las almas, cuya esfera quería abarcar la procreación, la muerte y la resurrección, así como el despertar de la naturaleza, en primavera, parece tener su origen en TRACIA, desde cuya comarca lo propago un grupo étnico de emigrantes que se dirigió hacia el suroeste, AFOCIDA, ABEOFIA, AL ÁTICA.

        Los TRACIOS estaban íntimamente emparejados con los FRICIOS, entre los cuales adoraban a Dionisio, bajo el nombre de SABACISOS, en su patria igual que en GRECIA festejaban a Dionisio durante la noche del solsticio de invierno, las mujeres formaban círculos agitadas y desenfrenadas por el consumo de vino, se alumbraban con antorchas y celebraban la orgía (Excitación), estas hembras al igual que en la leyenda mitológica formaban tres grupos distintos, las CABANTES (alborozadas) LAS MÉNADES (violentas) y las THIADAS (impetuosas).

        HERMANN STEUDING, en una obra mitológica griega y romana, habla de dichas celebraciones en los siguientes términos y expresiones, la danza salvaje, la disipación mental, el alborozo y la arrebatada música de flautas junto con el consumo de bebidas embriagadoras, especialmente el vino que los tracios elaboraban desde muy antiguo, conducían a las mujeres a un estado de éxtasis durante el transcurso del cual creían unirse físicamente a su dios y también imaginaban que sus almas se desprendían de sus cuerpos por la fuerza de las plegarias y se mezclaban con la multitud de espíritus que acompañaban al dios, o bien que él mismo, entraba en sus cuerpos saturándolas de su esencia.

       

El sentimiento de la independencia del alma y del cuerpo, manifestado en los éxtasis, condujo a la creencia de la naturaleza divina del espíritu y por consiguiente de su inmortalidad ya que de la misma manera que en el éxtasis, el alma puede por la muerte separarse del cuerpo para tener vida propia, y en este caso o bien se reencarnará en el cuerpo de un niño, o volverá  a una nueva existencia terrena, o bien proseguirá una vida puramente espiritual en otras esferas.

        A DIONISIO, el dios de las almas y a estas mismas se las simboliza con la figura de una serpiente, sus adoradoras para purificarse, destrozaban y devoraban culebras y otros animales consagrados a el, tales como las terneras y machos cabrios, en los cuales se suponía según antigua concepciones, que se albergaba el dios y en los tiempos mas remotos también se sacrificaban niños, bebían la sangre de los animales y después se cubrían con sus pieles frescas, por esto invocaban con gritos estridentes al dios representado en los solsticios invernales, en forma de un niño dormido durante la faena de la siembra, que es el guardador del germen de la vida en el grano de las semillas, y el encargado de distribuir durante el año que comenzaba la fecundidad y la vital lozanía.

        En efecto era costumbre de acudir a la celebración de los misterios de Dionisios, llevando una serpiente en una cesta, estas fiestas degeneraron más con el paso del tiempo y se hicieron cada vez mas violentas y orgiásticas, hasta el punto que las mujeres que acudían a ellas eran tenidas todas como MÉNADES, la danza de estas tomaron un carácter semi salvaje, violento y desenfrenado, era tal la demencia y la crueldad que se practico el desgarramiento de miembro de animales vivos, que se comían crudos después de blandirlos al aire.

 

Dibujo de la Mandrágora, representa la bestialidad, la sodomía y la zoofilia, provocando la excitación sexual a través de la observación de los órganos genitales

 

        Las MÉNADES, llegaron a personificar a las fuerzas de la naturaleza, algunas veces su furor orgiástico se volvía contra los hombres que acudían a los misterios de Dionisios, los desgarraban en vivo, poseídas de un vértigo homicida, todo motivado por los afrodisíacos y bebidas excitantes y elevan al cielo los brazos, piernas y órganos genitales de las victimas que luego devoraban, según la leyenda mitológica, ORFEO mismo fue destrozado por las MÉNADES.

        Por lo sucedido ALICURGO, a PENTEO y otros se sabe que estas danzas frenéticas atemorizaban a los pueblos no habituados a ellas y que con frecuencia fueron mal acogidas, pero como era tradición de DIONISIO, infligían a los enemigos un castigo atroz (enemigos de su culto naturalmente), consistente en infundirles el mismo frenesí que excitaba a las MÉNADES y que conducía a cometer crímenes insensatos, ningún gobernante se atrevió a prohibirlas y las mismas pasaron a ROMA donde el dios, tomó preponderancia con el nombre de BACO, por lo que dichas fiestas se han llamado también bacanales.

        Al principio su denominación correcta era SABACIA, según TITO LIVIO, cierto sacerdote y adivino griego del mediodía de ITALIA fue el propagador de dichas fiestas por ETRURIA, de donde pasaron a ROMA el culto a BACO, se hicieron generales en todas las partes del mundo que se hallaban dominadas por los romanos y en su honor se celebraban violentas y lascivas fiestas, en ROMA se llevaban a cabo en el bosque sagrado.

        En principio solo asistían a dichas fiestas o misterios las matronas pero fue reformado el ceremonial por la sacerdotisa CAMPANIA, ANIA PACULLA y se admitieron a los hombres para completar las orgías sexuales y criminales.

        Las reuniones BÁQUICAS de esta época, se caracterizaban por un delirio típico que animaba a todos los participantes, la embriaguez, la enajenación era común a todos, así que comenzaban las fiestas con la ingestión de vinos y licores de hierbas exóticas, los hombres y las mujeres enajenados se dejaban trasportar por los sentidos a otro mundo en una locura frenética.

        En ROMA, la reunión tenia lugar en un bosque solitario cerca del puerto de OSTIA y en la desembocadura del TIBER, siempre se realizaban por la noche alumbrándose con antorchas, los hombres o BACANTES asistían a dicho misterio con la cabeza coronada de PÁMPANOS, y de hojas de hiedra, cuando los excitantes y el vino producían sus efectos perdían la razón y quedaban fuera de si, entonces cogían con furia gruesos bastones y se golpeaban así mismos y  a los demás hasta herirse brutalmente, causándose en más de una ocasión la muerte, otras veces se embadurnaban el cuerpo con zumo de mora o de mosto, en memoria de la sangre de las victimas, se entregaban a la lascivia copulando con las mujeres.

        Las hembras o BACANTES así llamadas las sacerdotisas que se empleaban en el culto de BACO y hoy día denominación común a todas las mujeres que participaban en todas la bacanales o fiestas de BACO, llegaban al lugar de la reunión semidesnudas o cubiertas solamente con un velo ligero, la cabeza coronada de hiedras y un tirso en la mano, ingeridas las bebidas y al son de la excitante música no tardaban en perder todo sentido de pudor y dignidad, entregándose a los placeres de la carne de la manera mas disoluta y  escandalosa, respondían con gestos lascivos a las excitaciones de los hombres y danzaban con frenético furor, cual peligrosas personas con los brazos extendidos y la cabeza hacia atrás, al vuelo la larga cabellera, una pierna al aire y el cuerpo agitado con movimientos sexuales y vertiginosos.

 

        Cantaban al son de la música y llenaban el espacio con los gritos de EBOE LO BAQUE, las exacerbadas féminas recorrían veloces el bosque con el tirso en ristre, desgarrando la carne de los novillos recién sacrificados y comiendo ávidamente la carne sangrante entre danzas, bailes y excesos sexuales.

        Era costumbre beber el vino del cántaro y sacrificar un macho cabrio por ser considerado enemigo del miedo, se hallaban bajo la protección de BACO entorno del cántaro, todo en confuso y revuelto tropel, daban vueltas varones y hembras en estado de embriaguez, desnudos y sangrantes por las heridas que se infringían unos a otros en su paroxismo erótico, a estas reuniones demoníacas se les unían las sacerdotisas de BACO,  exaltadas al máximo se coronaban de hiedras y se entrelazaban entre los brazos y las piernas, repugnantes serpientes a las que hacían morder sus mulos y senos.

 

       

Por lo dicho es fácil comprender que en dichas reuniones Dionisiacas o Báquicas, además de toda suerte de exceso y obscenidades, se cometían crímenes y muertes violentas, especialmente entre los adolescentes, que iniciados en tales misterios no podían resistir la brutalidad que en ellos reinaba, en TEBAS tan execrables festividades fueron abolidas por DIOGNONDAS, en ROMA continuaron hasta el año 186, en que se prohibieron al descubrirse que tales aberraciones, aún se cometían en secreto.

        Aconteció por dicha época que EBUCIO, huérfano desde niño de padre y que estaba al cuidado de su madre DURONIA y de su padrastro T. SEMPRONIO RUTILO, alcanzo la mayoría de edad, aquella en que su tutor debía de rendirle cuentas de la fortuna del joven, como aquel deseaba seguir administrando dichos bienes que consideraba ya suyos, de acuerdo con su depravada esposa pensó en deshacerse de EBUCIO iniciándolo en los  misterios de BACO, seguro de que el muchacho no resistiría los excesos y violencias que ellos se prodigaban.

        EBUCIO ilusionado por tal deferencia, informo de tal proyecto a una liberta a quien amaba llamada HISPALIA FECENIA, la cual le pidió que no aceptara acudir a las fiestas de BACO, pues no eran mas que una escuela de corrupción y de crímenes, EBUCIO horrorizado fue a contarlo todo al cónsul POSTUMIO, quien enseguida ordeno una investigación de resultas de la cual, quedó aterrado por las maldades y horrores que se cometían con motivo de las fiestas de BACO, se voto el famoso senado consulto de BACCHANALIBUS que disolvió las asociaciones, prohibiendo al mismo tiempo las SABACIAS en ROMA, provincias y países aislados, esta disposición se cumplió con todo rigor, a pesar de la resistencia ofrecida en GRECIA, particularmente en TARENTO.

        En ROMA fueron procesadas 7.000 personas de ambos sexos y los jefes de las sectas M. Y G ATINIO, L. OPITERNO, y M. CASINIO, responsables de tales fiestas fueron condenados a diversas penas de prisión y para los que incurrieron en asesinatos, la muerte.

        Por lo hasta aquí referido, es fácil entender que el SABAT de la edad media conservó muchas de las tradiciones de los misterios de BACO, lo que indica que las mismas siguieron celebrándose a escondidas de la autoridades, hasta degenerar, evolucionar y convertirse en los AQUELARRES de brujos y demonios, los sátiros que acompañaban a la MÉNADES se convirtieron en diablos fétidos, las MÉNADES propiamente dichas en brujas, el tirso en escoba, las antorchas en cirios negros y los gritos de SABOE en SABAT, por lo demás como indica POMPEYO GENER, las mismas danzas obscenas, las mismas borracheras, la fabricación de filtros, venenos, abortivos y brebajes varios.

 

 

Verdades y mentiras del SABAT

 

        Según la descripción que hemos visto del SABAT de BRIUSOV, nos viene a indicar que las asambleas sacrílegas y lujuriosas de los brujos y brujas, no eran más que un sueño o una pesadilla provocada por las drogas contenidas en los ungüentos mágicos, son varios los autores partidarios de esta teoría quienes creen que el SABAT era una patraña, una serie de sensaciones oníricas, obtenidas en el curso de un sueño provocado artificialmente, en las que se exteriorizaban las pasiones lujuriosas contenidas de los hombres y de las mujeres, mas o menos desequilibradas, en apoyo de esta creencia se conoce la experiencia del filosofo GASSENDI, quien habiéndose untado todo el cuerpo en plan de investigación con el clásico ungüento de brujas, tuvo una serie de visiones semejantes a las diabólicas que se atribuyen al SABAT.

        Pese a estos estudios y a lo que opinan varios eruditos, la mayoría de los autores e investigadores se inclinan por decir, que el SABAT era una realidad y bien opinan que pudiera ser que las escenas y visiones fantásticas del mismo que se relataban eran sueños, visiones o pesadillas provocadas por las drogas narcóticas y afrodisíacas del susodicho ungüento de las brujas.

       En cuanto al diablo, es probable que no se presentara en ninguna asamblea de brujas pero esto no es obstáculo para que dichas reuniones estuvieran dedicadas al culto de Satán en contra de lo que opinan algunos estudiosos excesivamente despreciativos, después de todo todas las religiones tienen sus ceremonias y ritos sin que intervenga físicamente el dios al que se adora, además hoy en día en pleno siglo XXI, existen estas sectas satánicas en muchos países y se adora al diablo de una manera intensa y total.

        Como ya hemos visto, todo hace suponer que el SABAT era una reunión o asamblea de una secta secreta que practicaban tradiciones heredadas del paganismo, como lo prueban las declaraciones de brujos y brujas que afirmaban que en sus cultos o rituales se incluían ceremonias en honor de DIANA.

        En cuanto al desenfreno sexual del SABAT, no tiene nada que no se hubiera practicado en los misterios de BACO, en la antigua ROMA, en cuanto a la presencia de diablos y de toda clase de animales copulando con brujos y brujas que algunos niegan rotundamente, puede quedar fácilmente explicado por los disfraces que utilizaban los asistentes, pues seguramente se trataba de símbolos y representaciones exotéricas con carácter de fertilidad, y es muy probable que incluso, inspirara las fiestas de carnaval en ciertas regiones, fiesta también de origen pagano y relacionadas con BACO.

        No seria extraño, que del SABAT naciera la leyenda del LOUP GAROU u HOMBRE LOBO, motivado por los brujos que asistían a las orgías disfrazados de tal y que probablemente eran los encargados de ir a robar niños para sacrificarlos en el SABAT.

        Por otra parte, y debido a la clase de gente que asistía a estas orgías diabólicas, había mucho de rebelión social en ellas, pues se iba en contra de la religión de los amos, de los poderosos, de los que disponían de las vidas de los demás a su capricho y antojo, y no seria nada extraño que en el SABAT se realizaran continuos sortilegios contra los tiranos de la religión, en este aspecto estamos de acuerdo con MICHELET, y POMPEYO GENER, en contra de lo que opinan muchos estudiosos que solo quien ver en el SABAT, una orgía sexual de un grupo de posesos y degenerados, que en la mayor parte de los casos solo eran histéricas alucinaciones, personas de perversa naturaleza que buscaban más o menos de forma inconsciente en aquellas tragicomedias visionarias, la ocasión de quitarse las bridas a sus sádicos instintos, a sus mórbidas imaginaciones y sobre todo en cuanto atañe al terreno sexual.

        En términos parecidos se expresaba el citado magistrado francés  PIERRE DELANCRE de principios del siglo XVIII, decía del SABAT: Se danza indecentemente, se ama ardientemente, se emparejan diabólicamente, se hacía la sodomía execrablemente, se blasfemaba escandalosamente, se vengaban insidiosamente, se corría tras todos los deseos horribles, bajos y brutalmente desnaturalizados, se amaba a todos los sapos, víboras, lagartos y otras especies de animales inmundos, se deseaba a un macho cabrio ardiente, se le acariciaba amorosamente para emparejarse con el impúdicamente.

        DELANCRE estaba convencido además de la realidad diabólica del SABAT, de que todo aquella orgía se celebraba en honor del diablo.

        Siendo consejero del parlamento de BURDEOS su ciudad natal, fue enviado como comisario extraordinario al país de LABOUR para instruir proceso a una multitud de personas que yacían en las cárceles acusadas de brujería y hechicería, consiguió que más de 500 confesaran en el tormento que eran adeptos de Satanás y fueron quemados vivos en recompensa de su celo, fue nombrado consejero de estado.

        Otra opinión es la de POMPEYO GENER en lo referente al SABAT, hay muchos autores que dicen que el SABAT era una bacanal en la que se satisfacían todos los instintos brutales, algo había de esto, pero esto no era todo, el carácter de pura orgía lo tomó en el renacimiento, época en la cual concurrían a el, los grandes señores para satisfacer su sexualidad y entregándose a una crápula desenfrenada, ya que allí podían abandonarse al libertinaje si recelos, pero el SABAT del siglo XIV, aunque figurara la unión sexual, no era este su fin.

        Durante esta especie de francmasonería de la selva, se tramaban las insurrecciones que estallaron a últimos de siglo XV en toda Europa, las uniones ilícitas que allí se celebraban eran motivadas por el estado general del siervo y del campesino que veían como mermaban sus cosecha por el señor y la iglesia que lo que deseaban eran muchos frutos y pocos hijos.

        En aquellos tiempos las personas que vivían en los pueblecitos cercanos, eran vecinos y parientes en mayor o menor grado y la iglesia no permitía que se casaran hasta el 7º grado, así pues los matrimonios resultaban casi imposible.

        Por la falta de subsistencias y por prohibición eclesiástica con las personas de otro lugar vecino no podían muchas veces casarse y además los que podían, eran vasallos de otro señor y se entablaba una querella sobre la pertenencia de los hijos, además de que muchos eran enemigos por disensiones del lugar o por serlo los varones que en ellos dominaban.

        Para unirse, no les quedaba más recurso que la unión ilícita del SABAT, no había memoria de que mujer que allí asistiera hubiese quedado en cinta, los brujos sabían bien hacer un enema vaginal a la primer retención de la menstruación, a además, en los procesos las jóvenes hechiceras hablan de las inyecciones frías, después de la posesión, la gran dificultad del matrimonio legal llevaba a tales extremos, este era el problema más que el sensualismo desenfrenado.

        En el SABAT habían pues banquetes y comunión sexual, honras fúnebres al ahorcado y excomulgado, venganzas contra los poderosos de la tierra, desafío al cielo y culto al diablo como poder contrario al de DIOS, del señor y de la iglesia, en una palabra en esta ceremonia se honraba todo lo que la iglesia maldecía, se practicaba todo lo que ella prohibía, se conspiraba contra lo que ella declaraba inviolable, por todos aquellos que se reunían bajo el lazo de la fraternidad en la desgracia en medio de las convulsiones y disturbios.

        En el siglo XIV, se fraguaba inconscientemente la revolución cuyo primer chispazo fue la JACQUERIE y cuya ultimas explosiones en el siglo XV, contribuyeron a la caída del feudalismo sobre el cual se alzó potentemente la monarquía.

        POMPEYO GENER niega, pues como mucho otros el poder excepcional del diablo y las cosas extraordinarias que hacían brujos y brujas, pero la mayoría de la gente creía en el demonio y en las cosas extraordinarias que sus adeptos hacían hasta el punto de que JEAN BODIN (1530 -1596) escribió en su demoniomanía de los hechiceros (1588), temas relativos a lo que hemos dicho del traslado de los brujos en cuerpo y alma y las experiencias de tantas personas tan frecuentes y tan memorables, muestran con toda claridad el error de quienes escribieron que todo es imaginario y que no es otra cosa que un éxtasis, sería pues burlarse de la historia evangélica y poner en duda que el diablo existe.

 

 

La marca del diablo

 

        Como hemos visto se ha hablado de que el demonio marcaba a sus adeptos en el párpado izquierdo y también en la parte superior de la tetilla izquierda.

        JEAN BODIN dice sobre el SIGUILIUM DIABOLI (marca del diablo), que el demonio con la mano izquierda le hace una marca en el hombro izquierdo hincándole una uña y le saca sangre, el novicio siente un gran dolor que le dura todo un mes y la marca es para toda su vida y después en la niña de los ojos, con una aguja de oro enrojecida al fuego le marca sin producirle dolor, un sapito que sirve de señal para conocerse los brujos unos a otros.

        En cuanto a las llamadas letanías del SABAT o letanía negra, que según la tradición cantaban las brujas y brujos en sus asambleas eran las siguientes aberraciones: 

 

Lucifer, tened piedad de nosotros

Belcebú, tened piedad de nosotros

Leviatán, tened piedad de nosotros

Beal, príncipe de los serafines rogad por nosotros

 

Los aprovechados del SABAT

 

        De estas situaciones, salen los aprovechados del SABAT, es indudable que con el tiempo aprovechándose del temor y de la ignorancia de mucha gente los maleantes y facinerosos también sacaron provecho de la superstición del SABAT, al respecto los ilustra la tradición popular que con el nombre de la cena de los demonios, transcribe COLLIN DEPLANCI en su diccionario infernal siguiendo la historia de los fantasmas de MADAME GABRIELA.

        La historia es como sigue, CARLOS II duque de LORENA, viajando de incógnito por sus estados, llego una noche a una granja donde decidió pernoctar, dentro de ella y aposentado, quedo sorprendido al ver que, tras haber cenado, los granjeros preparan una nueva cena mas delicada aun, que la del propio duque y era presentada con un cuidado y extraordinario esmero, le preguntó entonces al granjero si esperaba a algún cliente, ¡no!, le respondió a monseñor, pero es que hoy es jueves y todas las semanas en este día y en esta hora los demonios se reúnen en el bosque vecino con los brujos y brujas de estos contornos para celebrar su SABAT, juntos y una vez que han bailado las danzas rituales del diablo, se dividen en 4 bandos, el primero de ellos viene a cenar aquí, los otros los hacen en otras granjas de los alrededores, ¿pagan lo que toman?, le pregunto CARLOS II, muy al contrario respondió el granjero, en lugar de pagar se llevan cuanto les conviene y si no son bien recibidos pasamos duras penas, pero, ¿que podemos hacer nosotros contra los brujos y demonios?, el duque intrigado quiso profundizar en este misterio, le dijo algunas palabras al oído de su escudero, mientras que ellos hicieron gestos de asentimiento, entonces partió el escudero inmediatamente a todo correr en su caballo hacia la ciudad de TOY, que solo distaba unas tres leguas del lugar.

        Hacia las dos de la madrugada aparecieron en la granja una treintena de brujos parecidos a osos y demonios con cuernos y grandes garras, no habían hecho más que sentarse a la mesa, cuando el escudero de CARLOS II regreso a la granja seguido de un buen número de hombres armados, y el duque así escoltado entró en el comedor donde se estaba celebrando la tradicional cena.

        Los diablos no comen, les dijo el duque a modo de saludo, y por consiguiente permitiréis que mis soldados ocupen vuestros puestos en la mesa, los brujos se hicieron replicar y los demonios empezaron a proferir amenazas, pero el duque les grito, vosotros no sois demonios ya que los habitantes del infierno actúan mas que hablan, si vosotros fueseis demonios ya estaríamos todos hechizados y viendo que la banda infernal no desaparecía, CARLOS II ordeno a sus soldados que los apresasen y que los pusiesen a buen recaudo, recorriendo luego las granjas vecinas con idénticos resultados.

        Llegaron a reunir hasta 120 detenidos, entre los brujos y demonios, se les quitaron los disfraces que llevaban, y bajo los mismos aparecieron unos simples y rústicos aldeanos y aldeanas que bajo aquellos trajes se reunían en el bosque para realizar allí sus orgías y robar luego a los asustados granjeros de las cercanías.

        El duque de LORENA hizo castigar a todos aquellos pretendidos demonios y brujos, y la región quedo en calma durante algún tiempo, pero en la LORENA no se perdió el miedo del SABAT, ni a los brujos que tenían pacto con el demonio.

        Esta historia nos viene a demostrar lo que habíamos insinuado sobre los disfraces del SABAT, esta costumbre que parece fue adoptada profundamente en el siglo XVII, en parte para no ser reconocidos ni denunciados por los que sufrían tormento.

        Por aquellos entonces asistían al SABAT, grandes damas y señores que utilizaban mascaras, antifaces y ricos trajes, era una especie de carnaval satánico y a decir de los comentarios, el diablo se mostraba mas amable con ellos, que con los demás lo que le enfadaba de gran manera a las brujas de origen modesto que veían así traicionada su secta por la influencia de los poderosos.